top of page

UNA REVISIÓN DEL LEGADO DE CHUCK BERRY

  • 4 abr 2017
  • 6 Min. de lectura

El día 18 de marzo nos sorprendió la noticia de que Chuck Berry, uno de los fundadores del Rock n’ Roll murió a la edad de 90 años. Después de tal noticia me di a la tarea de escuchar su discografía completa. Debo aclarar que ya conocía varias canciones de él y que precisamente porque me gustaron mucho, no me pareció una labor cansada el escuchar sus 18 discos de estudio.


Para escribir esto solo estoy tomando en cuenta álbumes que fueron grabados con canciones inéditas, eliminando así los recopilatorios de éxitos y los sencillos que muchas de las veces terminaron formando parte de los LP que estoy revisando, tampoco incluyo “Chuck Berry’s Golden Hits” porque son regrabaciones que hizo de canciones anteriores cuando cambió de estudio discográfico.


  • After School Sessions (1957)

El primer álbum de estudio de Chuck, con música excelentemente ejecutada y muchos sonidos que serían innovadores para su momento, como siempre con él, la guitarra sería la gran estrella y las letras enfocadas a la edad escolar, los primeros amores y demás temas de ese tipo, le dan un toque de inocencia que se volvería ya característico del rock n’ roll. Canción indispensable: “Brown eyed handsome man”.


  • One Dozen Berry’s (1958)

Berry se mejora a sí mismo y pule la línea musical que iba trazando, para esta ocasión incluye más temas instrumentales y a diferencia de su anterior material, logra hacer que se sostengan por sí mismos sin el apoyo de voces. La adolescencia sigue siendo el tema que más interpreta en sus letras, aunque él ya tenía 30 años. Canción indispensable: “Rockin’ at the philarmonic”.




  • Chuck Berry is on Top (1959)

Su disco más recordado sobre todo por contener sus canciones más populares “Johnny B Goode” y “Roll Over Beethoven”. Las demás canciones no tienen desperdicio, un disco altamente recomendable que bien merecida tiene su fama, aquí vemos a un Chuck Berry más maduro que sabe hasta dónde llegar con el sonido que él mismo se encargó de crear. Canción indispensable: “Johnny B. Goode”.

  • Rockin’ at the hops (1960)

Lamentablemente todo lo que sube tiene que bajar, y con este álbum se confirma la regla, si bien se sigue manteniendo el estilo, el resultado es un tanto repetitivo con respecto a sus trabajos anteriores, no por ello deja de ser divertido y con una que otra canción que sigue siendo brillante. Canción indispensable: “Bye bye Johnny”.


  • New juke box hits (1961)

Para este disco decide seguir con la misma línea que resulta un tanto cansada, ni siquiera él se escucha cómodo con lo que hace, y eso es notorio en lo tedioso que se vuelve el álbum, canciones planas y ninguna sobresaliente. Definitivamente lo que seguía debía reinventarlo o su carrera estaría a punto de morir. Canción indispensable: “Thirteen question method”.


  • Two great guitars (1964)

Afortunadamente para este disco decide reunirse con otro músico igual de talentoso que él, Bo Diddley es con quien realiza una mancuerna que vendría a romper muchos de los estándares musicales de aquel entonces. Un disco enteramente instrumental con muchos tintes de psicodelia, con canciones muy muy largas que contravenían con los estándares comerciales de aquel entonces. Sin duda un álbum que nos prepararía para toda la ola de artistas que se consolidaron en los 70´s con éstos mismos ritmos. Canción indispensable: “Stay sharp”.


  • St. Louis to Liverpool (1964)

Regresando al rock n’ roll pero aprendiendo la lección de que ya era suficiente de seguir con los mismos ritmos, Berry hace lo propio innovando su estilo y ahora comienza a introducir más sonidos que nutren bastante el resultado final, a diferencia de sus discos anteriores, en este la fuerza la tienen las canciones enteramente instrumentales, ahora tiene una perfecta idea de cómo llevarlas a buen puerto sin caer en repeticiones. Canción indispensable: “Liverpool drive”.


  • Chuck Berry in London (1965)

Berry continúa haciendo maravillas, sigue conjuntando canciones instrumentales con canciones con voces, sigue utilizando temas juveniles pero ahora lo hace con madurez, atrás han quedado las letras ingenuas y es hora de cantar sobre lo que comienza a vivir en ese momento, le canta al amor, al desamor y la felicidad pero no por ello se vuelve pesimista, sigue siendo Chuck Berry, pero en cuanto a su quehacer musical, ya no volverá a ser el mismo. Canción indispensable: “I want to be your driver”.


  • Fresh Berry’s (1965)

Un álbum de muy corta duración con temas bastante dinámicos, si hay algo que me ha maravillado más es el hecho de que se te pase el tiempo rapidísimo cuando lo escuchas, apenas asimilas lo bueno que es cuando te estás dando cuenta que ya está a punto de terminar, es increíble y notorio que no se incluyeron pistas de relleno, solo lo que se quería realizar y punto. Canción indispensable: “Ain’t that just like a woman”.


  • Chuck Berry in Memphis (1967)

Berry da un paso hacia atrás volviendo a mostrar un disco monótono, inicia bastante bien, las primeras dos canciones son fenomenales y te hacen entrar en un mood que esperas que se mantenga, pero poco a poco va decayendo hasta volverse incluso, insoportable, una lástima que un concepto tan bueno terminara tan desastroso. Canción indispensable: “Back to Memphis”.



  • From St. Louie to Frisco (1968)

Disco un poco mejor ejecutado que el anterior, aún así pareciera que Berry sigue sin encontrar el rumbo de nuevo, con buenas canciones, ejecución como siempre impecable, comienza a demostrar que otra vez le interesa hacer trabajos de calidad pero vuelve a caer en la monotonía, a decir verdad, de aquí en adelante, con algunas excepciones, sus discos tienen esa terrible maldición. Canción indispensable: “My Tambourine”.


  • Concerto in B. Goode (1969)

Un álbum mucho mejor llevado, con una que otra influencia country, destacable el cómo lleva una canción a durar bastante y no perder el hilo de ésta, con ritmos bastante interesantes y momentos sublimes. Sin embargo se sigue quedando corto, y ahora no sé si es porque espero otro gran disco que es posible que Berry ya no entregue, o es porque de verdad no termina de evolucionar su idea. Canción indispensable: “Good looking woman”.



  • Back home (1970)

No pienso desperdiciar muchas líneas hablando de este álbum, es aburrido, su peor trabajo sin duda. Canción indispensable: “Instrumental”.



  • San Francisco Dues (1971)

De nuevo regresa a la psicodelia, en esta ocasión incluye vocales, tiene muy buenas canciones, es un disco muy disfrutable con demasiadas variaciones del rock n’ roll clásico. Podría no ser del agrado de muchos pero después del trago amargo que tuve al escuchar su anterior material, se agradece algo mejor hecho. Canción indispensable: “Let’s do our thing together”.



  • The London Chuck Berry sessions (1972)

Ninguna pretensión de salir del molde en este momento, el álbum se apega a su estilo, no va más allá ni pretende hacerlo, es un álbum sencillo con un Chuck Berry mesurado en su creación. La ejecución es, de nuevo, perfecta. Si hay algo sobresaliente es la segunda mitad que es tomada de actos en vivo, en los que somos testigos de lo divertido que era este hombre en sus conciertos, con una total interacción con su público. Canción indispensable: “Mean old world”.



  • Bio (1973)

Un disco que utiliza para contar su historia, sus influencias y todo lo que devino en ser una de las estrellas mas grandes de la música. Es un disco irregular, afortunadamente orientado hacia una propuesta de calidad, de escucha obligada, por obvias razones, para todos los que quieran conocer más de su música. Canción indispensable: “Bio”.



  • Chuck Berry (1975)

Es el álbum de mayor duración que llegó a hacer, lamentablemente también es uno de los peores, demasiadas canciones siempre han sido un grave error en cualquier disco, en éste caso no permiten apreciar del todo las que son buenas y hacen muy evidentes las que son regulares o malas, por acaparar demasiado terminó perdiendo. Canción indispensable: “South of the border”.


  • Rock it (1979)

Último álbum que Berry pudo lanzar en vida, de muy buena calidad, no es como lo que hizo en sus mejores tiempos pero se deja escuchar. Pasajes musicales ya clásicos, ejecución sin mayor problema y letras que ya son típicas de el. Entró a su zona de confort para dejar todo de la manera más complaciente posible. Canción indispensable: “Havana moon”.


En conclusión, es una muy larga discografía que demuestra que Berry era un verdadero genio, la música que realizaba siempre estaba en favor del factor económico, siempre tocó música que vendiera pero no por ello se dejó de preocupar por entregarle a su público productos de calidad. Si bien con algunos altibajos, a final de cuentas nos dejó un legado lo bastante firme como para ser recordado para siempre.


 
 
 

Comentarios


© 2017 by Joel Chitica. Proudly created with Wix.com

bottom of page